Guía técnica · AIHARD
Cuarto de servidores: temperatura, ventilación y qué SAI elegir
Temperatura ideal de un cuarto de servidores, dónde poner el sensor del rack, cómo ventilarlo y qué SAI elegir: online o línea interactiva y cálculo de VA.
Actualizado: 4 de octubre de 2026
Para empezar
¿A qué temperatura debe estar un cuarto de servidores?
La referencia de la industria son las directrices térmicas de ASHRAE, la asociación técnica que publica las recomendaciones para salas de servidores y centros de datos. Su rango recomendado es que el aire que entra a los equipos esté entre 18 y 27 °C. Para los equipos de clase A1, la más exigente y la que se toma como referencia en servidores, el rango admisible se amplía a entre 15 y 32 °C, pero ese margen es para situaciones puntuales, no para el día a día.
La clave está en el matiz: lo que cuenta es la temperatura del aire en la entrada de los equipos, no la del termostato de la sala ni la que marca un termómetro colgado en la pared. Un cuarto puede estar a 22 °C en el centro y tener servidores aspirando aire a más de 30 °C porque recirculan su propio aire caliente.
La humedad también importa. ASHRAE la expresa como punto de rocío, con un rango recomendado entre -9 y 15 °C, y un límite superior de humedad relativa. En la práctica, en un cuarto pequeño de oficina el problema casi siempre es el calor; la humedad hay que vigilarla sobre todo si el cuarto da a una fachada, a un sótano o a una zona con filtraciones.
En profundidad
Dónde poner el sensor de temperatura del rack
Para verificar una instalación, ASHRAE propone medir en el centro de la entrada de aire de los equipos situados arriba, en medio y abajo del rack, a unos cinco centímetros por delante de ellos. Para el seguimiento continuo en salas grandes plantea lecturas en el pasillo frío, a media altura; en un cuarto pequeño con uno o dos racks, lo práctico es dejar fijos los sensores en la puerta frontal, a las tres alturas.
El sensor de arriba suele ser el que primero da el aviso: el aire caliente sube, y si hay recirculación es en la parte alta donde los equipos aspiran el aire más caliente. Un sensor adicional en la parte trasera, en la salida de aire, da una idea del calor que se está generando y ayuda a detectar un ventilador averiado.
Los sensores tienen que avisar, no solo registrar. Lo útil es fijar un umbral de aviso por debajo del límite recomendado y otro crítico más alto, con alertas por correo o al móvil, de modo que haya tiempo para actuar antes de que los equipos empiecen a reducir rendimiento o a apagarse por protección.
Ventilación dentro del rack: frente frío, trasera caliente
La mayoría de servidores de rack toman el aire por el frente y lo expulsan por detrás; en los switches la dirección varía según el modelo y conviene comprobarla al montarlos. Todo el diseño térmico consiste en respetar ese recorrido: que el aire frío llegue a los frentes y que el caliente salga por detrás sin volver a entrar. Cuando el aire caliente rodea los equipos y vuelve al frente, aparecen los puntos calientes.
Los paneles ciegos son la mejora más barata y más olvidada. Cada hueco libre en el frente del rack es un camino por el que el aire caliente de la trasera vuelve a la entrada de los equipos; taparlo con paneles alarga ese recorrido y reduce la mezcla. Los fabricantes de equipos los recomiendan, y aun así faltan en buena parte de las instalaciones.
Si hay varios racks, la disposición en pasillo frío y pasillo caliente (filas enfrentadas por el frente y por la trasera) reduce mucho la recirculación; colocar las filas mirando todas en la misma dirección hace que cada rack aspire el aire caliente del anterior. En un armario mural cerrado, en cambio, el problema suele ser que el aire no tiene salida: ahí se resuelve con ventiladores en el techo del armario y dejando libre el espacio por donde entra el aire.
Cuándo hace falta aire acondicionado y quién lo instala
Prácticamente toda la electricidad que consumen los equipos acaba convertida en calor dentro del cuarto. Si la ventilación del rack ya está bien resuelta y aun así la entrada de aire supera el rango recomendado en verano, el cuarto necesita climatización propia.
La climatización no la instala AIHARD. La normativa exige que la ejecute una empresa instaladora habilitada: el Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios (RITE) lo establece para la climatización del edificio, y cualquier equipo con gas refrigerante fluorado exige personal certificado que trabaje dentro de una empresa habilitada (Real Decreto 115/2017). Lo mismo ocurre con las líneas y cuadros eléctricos, que según el Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión (REBT) solo puede ejecutar o modificar una empresa instaladora.
Lo que sí hacemos es medir el cuarto durante un periodo representativo, calcular la carga térmica a partir del consumo real de los equipos y entregar la especificación técnica para que la ejecute el instalador autorizado del cliente. Una vez instalado el equipo, comprobamos con los sensores que la temperatura en la entrada de los equipos queda donde debe.
Qué SAI necesito: offline, línea interactiva u online
Un SAI (sistema de alimentación ininterrumpida) mantiene los equipos encendidos cuando falla la red eléctrica y, si el corte se alarga, da tiempo a apagarlos de forma ordenada. La norma IEC 62040-3 clasifica los SAI en tres tipos según lo que hacen con la corriente.
El SAI offline o standby (clase VFD) deja pasar la corriente de la red tal cual y solo conmuta a batería cuando la red cae. Es el más sencillo y sirve para un ordenador de puesto. El SAI de línea interactiva (clase VI) añade un estabilizador que corrige subidas y bajadas de tensión sin gastar batería; es una buena opción para equipos de red, un NAS o un servidor pequeño. Un ejemplo es el Salicru SPS 2000 ADV T, de línea interactiva con salida senoidal y estabilizador AVR.
El SAI online de doble conversión (clase VFI) convierte continuamente la corriente de la red en continua y de nuevo en alterna, de modo que los equipos nunca reciben la corriente de la red directamente. Entrega una tensión estable aunque la red sea irregular y no hay conmutación al pasar a batería. Es el que recomendamos para servidores y almacenamiento críticos; el Salicru SLC-1500-TWIN PRO2, por ejemplo, es online de doble conversión con clasificación VFI-SS-11.
Cómo calcular el SAI: VA, vatios y autonomía
Los SAI se anuncian con dos cifras, VA y vatios, y la que limita es la que primero se agote. Los VA (potencia aparente) son tensión por corriente; los vatios (potencia real) son los VA multiplicados por el factor de potencia. El Salicru SLC-1500-TWIN PRO2 tiene un factor de potencia de salida de 0,9: 1.500 VA y 1.350 W. El Salicru SPS 2000 ADV T da 2.000 VA y 1.400 W. Comparar SAI solo por VA lleva a errores.
El cálculo parte del consumo real, no de la potencia máxima de la fuente: se mide o se suma el consumo de todos los equipos que irán conectados y se añade un margen de crecimiento, del orden del 20 %. Cargar el SAI por debajo de su máximo también alarga la autonomía, porque la descarga de las baterías no es lineal: cuanto menor es la carga, más dura.
La autonomía depende de la carga y se consulta en las tablas del fabricante para el consumo calculado. En instalaciones de oficina lo habitual es dimensionar para entre 10 y 30 minutos, suficiente para pasar cortes breves y, si se alarga, apagar los equipos de forma ordenada. Para eso el SAI se conecta por USB o con tarjeta de red al servidor o al NAS y su software ordena el apagado cuando la batería baja de un umbral; sin esa conexión, el SAI solo retrasa el apagado brusco.
Un SAI de esta gama se enchufa a la instalación existente y lo instalamos nosotros. Si el consumo total pide una línea eléctrica dedicada o cambios en el cuadro, esa parte la hace una empresa instaladora habilitada según el REBT, con la especificación que entregamos.
Un cuarto de servidores pequeño, bien resuelto
En muchas pymes el cuarto de servidores es un armario o un rincón sin ventana. No hace falta convertirlo en un centro de datos, pero sí cumplir lo básico: sensores en la entrada de aire de los equipos con alertas, paneles ciegos y recorrido de aire despejado dentro del rack, un SAI dimensionado para el consumo real con apagado automático y la puerta cerrada para que nadie lo convierta en almacén.
Trabajamos de forma presencial en Castelldefels, el Baix Llobregat y el área de Barcelona. Medimos temperatura y humedad, localizamos el punto caliente, instalamos sensores, ventilación dentro del rack y SAI, y si hace falta climatización o una línea eléctrica nueva, entregamos la especificación técnica para el instalador autorizado y verificamos el resultado después.
Productos de esta guía

758,99 €

427,99 €
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la temperatura ideal de un cuarto de servidores?
Según ASHRAE, el aire que entra a los equipos debe estar entre 18 y 27 °C. Lo que se mide es la temperatura en la entrada de aire de los servidores, no la del termostato de la sala, que puede ser bastante más baja que la que realmente aspiran los equipos.
¿Dónde se coloca el sensor de temperatura en un rack?
En el frente del rack, a la altura de las entradas de aire de los equipos y a unos centímetros de ellos. Lo recomendable son tres alturas (arriba, en medio y abajo); si solo hay uno, arriba, que es donde antes aparece el aire caliente recirculado.
¿SAI online o de línea interactiva para un servidor?
Para servidores y almacenamiento críticos, online de doble conversión: los equipos nunca reciben la corriente de la red directamente y no hay conmutación al pasar a batería. La línea interactiva es una opción razonable para equipos de red, un NAS o un servidor pequeño en una zona con red eléctrica estable.
¿Cómo calculo qué SAI necesito?
Suma el consumo real en vatios de todo lo que irá conectado, añade un margen de crecimiento de alrededor del 20 % y elige un SAI cuya potencia en vatios, no solo en VA, quede por encima. Después comprueba en la tabla del fabricante la autonomía para esa carga.
¿Quién instala el aire acondicionado del cuarto de servidores?
Una empresa instaladora habilitada. AIHARD mide el cuarto, calcula la carga térmica y entrega la especificación técnica; el instalador autorizado del cliente la ejecuta y después comprobamos con los sensores que la temperatura queda en rango.
¿Quieres que te lo montemos?
Te preparamos el equipo a medida: hardware, instalación y puesta en marcha de IA local. Sin compromiso.
Relacionado en AIHARD